La historia de la Lotería Nacional de Beneficencia está estrechamente vinculada con la evolución social, económica e institucional de Panamá.
Desde sus primeros antecedentes en el siglo XIX, la actividad lotérica estuvo relacionada con la generación de recursos destinados a la beneficencia, la salud, la educación y otros fines de interés social. Con el paso del tiempo, esta actividad evolucionó hasta consolidarse como una función del Estado, con una estructura jurídica y administrativa propia.
A lo largo de más de un siglo, la Lotería Nacional de Beneficencia ha transformado sus sistemas de sorteos, modalidades de juego, mecanismos de comercialización, infraestructura y herramientas tecnológicas, manteniendo como propósito fundamental contribuir al bienestar de la población panameña.
Se estableció una lotería en Panamá bajo un esquema de carácter privado. Entre sus obligaciones se encontraba realizar sorteos extraordinarios cuyos beneficios fueran destinados a hospitales del Estado, educación y establecimientos de beneficencia.
Este período constituye uno de los primeros antecedentes documentados de la relación entre la actividad lotérica y la función social que posteriormente caracterizaría a la Lotería Nacional de Beneficencia.
El 25 de febrero se realizó en la Ciudad de Panamá el primer sorteo registrado de esta etapa. El número favorecido fue el 056.
Se constituyó la Sociedad Anónima Lotería de Panamá, consolidándose la organización de la actividad lotérica en el país.
El 5 de diciembre de 1914 se expidió la Ley 25, publicada en la Gaceta Oficial No. 2,156 del 21 de diciembre de ese año.
La legislación constituyó un antecedente fundamental en el proceso mediante el cual el Estado panameño asumió la administración de la actividad lotérica y estableció el destino social de sus recursos.
La Ley 25 es reconocida por la propia Lotería Nacional de Beneficencia como parte de su fundamento histórico y jurídico.
El 27 de enero de 1919 se expidió la Ley 9, que reformó y adicionó la legislación anterior. Posteriormente, la Ley 24 de 14 de febrero de 1919 introdujo nuevas disposiciones relacionadas con la vigencia de este régimen.
El 13 de febrero de 1919, mediante Decreto No. 12, se nombró la Junta Directiva de la Lotería Nacional de Beneficencia.
La Junta Directiva se instaló el 18 de febrero de 1919 y designó como primer gerente a don Francisco Antonio Facio.
El 19 de marzo de 1919 comenzó la venta de billetes.
El 30 de marzo de 1919 se celebró el primer sorteo estatal de la institución. El primer premio correspondió al número 1705, fecha que quedó establecida como aniversario de la Lotería Nacional de Beneficencia.
En los primeros sorteos se utilizaba un sistema particular para determinar los tres premios. Se extraían las cuatro balotas correspondientes al primer premio; el segundo premio se determinaba restando un número al primero y el tercero, sumándole un número.
Los números favorecidos en el primer sorteo fueron:
Este sistema se utilizó hasta el 30 de enero de 1921, correspondiente al sorteo No. 97, cuando se estableció la extracción independiente de los premios.
Durante 1919 también se adoptaron disposiciones reglamentarias relacionadas con la administración y distribución de los recursos de la institución.
Se autorizó el establecimiento de agencias especiales en los distritos de la República donde se registrara la venta de más de cien billetes, ampliando progresivamente la presencia de la institución en el territorio nacional.
Se introdujo el Chance Oficial, ampliando las modalidades de juego disponibles para el público.
Los sorteos regulares de tres golpes comenzaron a realizarse los domingos, consolidando una periodicidad que se incorporaría a la tradición de la institución.
Se publicó por primera vez la Revista Lotería. Su primera edición apareció en junio de ese año.
Con el paso del tiempo, la publicación se convirtió en un importante espacio para la difusión de la literatura, la historia, las ciencias sociales, las artes y el pensamiento panameño.
La Revista Lotería constituye uno de los proyectos culturales de mayor permanencia asociados a la institución.
Se realizaron tres Sorteos Extraordinarios, cuya acogida por parte del público fue significativa, registrándose una alta demanda de billetes.
La Ley 109 de 8 de febrero de 1943 reorganizó la Lotería Nacional de Beneficencia y estableció disposiciones relativas a su organización, administración, autoridades, sorteos, billetes y premios.
Esta legislación constituyó un importante hito en la evolución del marco jurídico de la institución. El propio Manual de Organización de la LNB reconoce la Ley 109 de 1943 como parte de su fundamento jurídico histórico.
La institución continuó su proceso de consolidación y autonomía dentro de la organización administrativa del Estado panameño.
La Ley 96 de 4 de diciembre de 1963 introdujo modificaciones relacionadas con el precio de la fracción de los billetes y otras disposiciones vinculadas con la actividad de la Lotería Nacional de Beneficencia.
La Ley 28 de 23 de diciembre de 1965 modificó disposiciones relacionadas con la actividad lotérica y con la venta ilegal de billetes, boletos y juegos de azar clandestinos.
Estas disposiciones formaron parte de la evolución del marco jurídico destinado a proteger la actividad oficial de la Lotería Nacional de Beneficencia.
El 16 de julio de 1969 se expidió el Decreto de Gabinete No. 224, Orgánico de la Lotería Nacional de Beneficencia, publicado en la Gaceta Oficial No. 16,429 del 21 de agosto de 1969.
Este instrumento estableció disposiciones fundamentales sobre la organización y funcionamiento de la institución, incluyendo las atribuciones de la Junta Directiva y del Director General, así como aspectos relacionados con los sorteos, billetes y fracciones.
El Decreto de Gabinete No. 224 constituye uno de los principales instrumentos jurídicos que sustentan la organización de la Lotería Nacional de Beneficencia.
El Decreto de Gabinete No. 57 de 17 de marzo de 1970 modificó disposiciones del Decreto de Gabinete No. 224 y estableció medidas para reprimir los juegos clandestinos.
La norma prohibió la venta de juegos clandestinos y reguló, entre otros aspectos, la comercialización de billetes y chances, incluyendo la prohibición de venderlos mediante sistemas distintos a la venta simple.
Se inauguró el edificio que actualmente ocupa la sede principal de la Lotería Nacional de Beneficencia, ubicado entre las avenidas Cuba y Perú y las calles 30 y 31.
La sede se convirtió en uno de los principales referentes físicos de la institución en la ciudad de Panamá.
Se introdujo por primera vez la Cámara Neumática, conocida popularmente como “la Sopladora”, como sistema para la extracción de los números ganadores, en sustitución del ánfora metálica.
Ese mismo año, el 25 de enero de 1991, se realizó el primer sorteo del Gordito del Zodíaco. El número favorecido fue el 6020, serie 2, folio 3, con repetición del folio 7.
El 3 de agosto de 1995, la Junta Directiva de la Lotería Nacional de Beneficencia dictó la Resolución No. 95-48, mediante la cual autorizó el retorno del ánfora metálica en sustitución de la Cámara Neumática, atendiendo la solicitud del público comprador.
Por primera vez, un panameño ganó el Gordito del Zodíaco con un acumulado de B/.2,004,000.
El número favorecido fue el 1838, serie 2, folio 8, con repetición del folio 8.
Por segunda ocasión se registró un ganador del Gordito del Zodíaco, con un acumulado de B/.979,000.
El número favorecido fue el 9850, serie 4, folio 15, con repetición del folio 15.
Durante este año se registraron dos nuevos ganadores del Gordito del Zodíaco.
En una ocasión, el acumulado alcanzó B/.729,000, con el número 5392, serie 2, folio 13, con repetición del folio 13.
En otra ocasión, el acumulado alcanzó B/.354,000, con el número 4600, serie 6, folio 17, con repetición del folio 10.
La Lotería Nacional de Beneficencia implementó los Sorteos de Oro, incorporando premios adicionales a los billetes y chances favorecidos.
Entre los incentivos se incluyeron automóviles, electrodomésticos, viviendas y otros bienes, además del premio regular.
La Junta Directiva modificó el esquema de incentivos de los Sorteos de Oro, incorporando bonos de dinero en efectivo como premios adicionales.
Ese mismo año, el 3 de diciembre, se efectuó el último sorteo del Gordito del Zodíaco tradicional, con repetición de folio.
Posteriormente se autorizó eliminar la repetición del folio, ampliando las posibilidades de obtener el premio acumulado.
El 31 de diciembre de 2010 se realizó por primera vez el Gordito del Zodíaco Millonario, sin repetición del folio. Resultó favorecido el número 2562, serie 7, folio 18, con un premio de B/.1,004,000.
El 23 de octubre de 2013 se realizó el lanzamiento oficial de la Lotería Instantánea, conocida como Raspadito Pim Pao.
Esta modalidad fue introducida para modernizar la oferta de juegos y brindar nuevas opciones a los clientes.
El Raspadito inició con cinco juegos:
La Lotería Nacional de Beneficencia continuó fortaleciendo sus operaciones, su red nacional de ventas y sus programas de apoyo social, manteniendo su función como institución vinculada a la generación de recursos destinados al desarrollo social y la beneficencia.
El 30 de marzo de 2019 se conmemoró el centenario del primer sorteo estatal de la Lotería Nacional de Beneficencia, celebrado el 30 de marzo de 1919.
La institución alcanzó así cien años desde aquel primer sorteo estatal, reafirmando una trayectoria vinculada al desarrollo social y a la beneficencia en Panamá.
Durante los años 2020 y 2021, marcados por la pandemia de COVID-19, la Lotería Nacional de Beneficencia mantuvo su función institucional y social dentro de las condiciones extraordinarias que atravesó el país.
La institución continuó desarrollando acciones de apoyo a la población y procurando mantener la continuidad de sus operaciones y servicios.
Durante este período continuaron las acciones dirigidas al fortalecimiento de la gestión institucional, la prestación de servicios, el funcionamiento de la red de agencias y billeteros y la ejecución de programas de carácter social.
La institución mantuvo su función como generadora de recursos destinados a contribuir al desarrollo social y a la atención de sectores de la población en condiciones de vulnerabilidad.
El año 2024 marcó el inicio de una nueva etapa administrativa en la Lotería Nacional de Beneficencia.
Mediante Decreto Ejecutivo No. 94 de 8 de agosto de 2024, fue designada Saquina Indira Jaramillo Adam como Directora General de la institución, designación que posteriormente fue ratificada por la Asamblea Nacional.
Durante esta etapa se plantearon acciones dirigidas al fortalecimiento institucional, la modernización de procesos, la atención a la red de billeteros y la recuperación de la función social de la institución.
Durante el período 2024–2025 se desarrollaron iniciativas dirigidas a modernizar la gestión institucional y fortalecer la capacidad operativa de la Lotería Nacional de Beneficencia.
Entre las acciones documentadas se encuentran proyectos relacionados con infraestructura tecnológica, seguridad de la información, conectividad, actualización de sistemas y mejora de procesos internos. La Memoria Institucional 2024–2025 también registra programas de capacitación, acciones de mantenimiento de infraestructura y proyectos de modernización.
En materia de atención social, la institución continuó otorgando subsidios y apoyos a organizaciones dedicadas a la atención de personas y comunidades en condiciones de vulnerabilidad.
Entre las acciones registradas se encuentra un aporte de B/.10,000 al Hogar de Ancianos Bolívar, destinado a la adquisición de medicamentos para los adultos mayores atendidos por esa institución.
También se documentó el apoyo a instituciones y programas vinculados con salud, educación, cultura, juventud y desarrollo comunitario.
Durante 2025 se impulsaron iniciativas dirigidas a fortalecer las condiciones de la red nacional de billeteros.
La institución retomó convenios de cooperación con la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP) para estudiar aspectos relacionados con el plan de pago de premios y el porcentaje de comisión por ventas, con el propósito de modernizar estos mecanismos y mejorar las condiciones de comercialización.
La Lotería también desarrolló acciones orientadas a fortalecer los canales oficiales de comercialización y combatir la venta clandestina, como parte de la protección de la actividad lotérica oficial.
Durante 2025 la institución continuó destinando recursos a programas y organizaciones vinculados con la salud, educación, atención a adultos mayores, niñez, juventud, cultura y otros sectores sociales.
La Memoria Institucional 2024–2025 documenta subsidios, becas, donaciones y otras acciones de apoyo social desarrolladas por la institución en distintas provincias del país.
Estos programas forman parte de la función social de la Lotería Nacional de Beneficencia y de su propósito de contribuir al mejoramiento de la calidad de vida de la población.
Durante 2026 la Lotería Nacional de Beneficencia ha mantenido la realización de sus sorteos y la operación de sus modalidades oficiales, incluyendo los sorteos Dominicales, Miercolitos, Gordito y otras modalidades. Los registros oficiales de la institución muestran la continuidad de los sorteos durante el año.
En esta etapa, la institución continúa orientando sus esfuerzos hacia la modernización de sus procesos, el fortalecimiento de su infraestructura, la incorporación de tecnología, la mejora de los servicios y el fortalecimiento de la red nacional de billeteros.
Asimismo, mantiene acciones destinadas a proteger los canales oficiales de comercialización y combatir la venta clandestina.
Un nuevo hito institucional se produjo en agosto de 2026, cuando la Junta Directiva aprobó un nuevo reglamento relacionado con el otorgamiento de subsidios de la Lotería Nacional de Beneficencia.
El reglamento fue adoptado el 30 de julio de 2026 y publicado en la Gaceta Oficial No. 30,600-B del 28 de agosto de 2026.
La nueva normativa establece criterios y procedimientos relacionados con los subsidios destinados a organizaciones y grupos de población vulnerables, y dispone que la Lotería publique y mantenga actualizado en su página electrónica el listado de los subsidios otorgados cada año.
Este avance fortalece los principios de transparencia, trazabilidad y rendición de cuentas en la administración de los recursos destinados a la función social de la institución.
Durante 2026 la Lotería Nacional de Beneficencia ha continuado desarrollando acciones de apoyo social.
Entre las iniciativas documentadas se encuentra la entrega de un subsidio anual de B/.150,000 al Instituto Oncológico Nacional, destinado a contribuir con la atención de pacientes y sus familias.
Estas acciones reflejan la vinculación directa entre la actividad oficial de la Lotería y su función de beneficencia.
Desde sus antecedentes en el siglo XIX y su consolidación como institución estatal a partir del proceso desarrollado entre 1914 y 1919, la Lotería Nacional de Beneficencia ha formado parte de la historia social e institucional de Panamá.
Durante más de un siglo, la institución ha evolucionado en sus estructuras jurídicas, sistemas de sorteos, modalidades de juego, mecanismos de comercialización, infraestructura y tecnología.
Sin embargo, su propósito esencial se mantiene: generar recursos que contribuyan al financiamiento de programas y proyectos de desarrollo social y de beneficencia, en beneficio de la población panameña.
La historia de la Lotería Nacional de Beneficencia es también la historia de una institución que ha acompañado diferentes etapas del desarrollo del país, manteniendo una relación directa con la ciudadanía a través de sus sorteos, su red de billeteros y sus programas de carácter social.
En 2026, la institución continúa avanzando hacia una gestión orientada a la modernización, la eficiencia, la transparencia, el fortalecimiento tecnológico y la consolidación de su función social, con el propósito de continuar siendo un instrumento del Estado al servicio de Panamá.